Evidencia científica para la vida real
Cómo elegir psicóloga en Quito: 7 preguntas antes de la primera cita
Buscar terapia ya es un paso grande. Elegir con quién hacerla no tiene por qué sentirse como una lotería: estas siete preguntas te ayudan a decidir con calma y con información.
Josseline Chauez
Psicóloga clínica y psicoterapeuta · Magíster en Psicoterapia (UDLA)
Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta profesional. No es un servicio de emergencias. Si estás en crisis o en peligro, llama al ECU 911 (Ecuador) o al número de emergencias de tu país.
Abres Google, escribes “psicóloga en Quito” y aparecen decenas de perfiles. Todos se ven amables, todos dicen que te van a escuchar. ¿Cómo eliges?
Si no sabes por dónde empezar, tiene sentido. Nadie nos enseña a elegir terapeuta, y solemos hacerlo cuando ya estamos cansados.
No te voy a dar una lista de nombres. Te comparto las preguntas que yo misma haría si estuviera del otro lado. Una buena profesional las va a recibir con gusto.
Lo básico: quién te va a acompañar
1. ¿Su título está registrado?
Suena frío, pero es lo primero. En Ecuador, los títulos de educación superior se registran en la SENESCYT, que tiene una consulta pública en línea con el nombre o el número de cédula. Además, quienes ejercen en salud registran su título en la ACESS (Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada). Esta agencia está adscrita al Ministerio de Salud Pública y también tiene un buscador en su sitio.
Te toma cinco minutos. Si alguien se molesta porque lo verificas, eso ya te dice algo.
2. ¿Es psicóloga, psicoterapeuta o psiquiatra?
Se parecen, pero no son lo mismo. La psicóloga clínica tiene formación universitaria en psicología y evalúa y acompaña procesos emocionales. La psicoterapeuta tiene formación adicional específica en psicoterapia, por ejemplo una maestría o una certificación en un modelo concreto. El psiquiatra es médico: puede diagnosticar y recetar medicamentos.
Las psicólogas no recetamos medicación. Si en tu caso hace falta, lo normal es trabajar en equipo con psiquiatría.
Cómo trabaja (y por qué eso importa)
3. ¿Desde qué enfoque trabaja y qué dice la evidencia?
Puedes preguntar, tal cual: “¿Qué dice la evidencia de lo que haces?”. No es una pregunta atrevida. Es tu derecho.
Por ejemplo, para la ansiedad, la terapia cognitivo-conductual ha mostrado efectos claros frente a placebo en ensayos clínicos (Carpenter et al., 2018). No es la única opción, pero quien te acompaña debería poder explicarte, con palabras sencillas, por qué propone lo que propone.
4. ¿Siento que me escucha?
Aquí entra algo que la investigación toma muy en serio: la alianza terapéutica, es decir, el vínculo de trabajo entre tú y tu terapeuta. Un metaanálisis que reunió 295 estudios con más de 30.000 personas, en terapia presencial y por internet, encontró que una mejor alianza se relaciona con mejores resultados (Flückiger et al., 2018).
Ojo: es una relación, no una garantía. Un buen vínculo no hace todo el trabajo, pero sin él cuesta mucho avanzar. Después de la primera cita, pregúntate: ¿pude hablar sin sentir juicio? ¿Me tomó en serio?
5. ¿Acordamos hacia dónde vamos?
La terapia no es solo desahogarte, aunque eso también alivia. Otros metaanálisis encontraron que el acuerdo sobre las metas y la colaboración entre consultante y terapeuta se relacionan con mejores resultados (Tryon et al., 2018).
En la práctica: conversan sobre qué quieres que cambie, lo ponen en palabras y lo revisan cada cierto tiempo. No miras tu proceso desde afuera. Eres parte del equipo.
Eso es parte de lo que la diferencia de una buena charla con una amiga; lo cuento en diferencias entre amistad y terapia.
Lo práctico también cuenta
6. ¿Presencial o en línea?
Depende de ti. Si la consulta está al otro lado de la ciudad, el tráfico de la hora pico puede convertir cada cita en una batalla. Si te cuesta encontrar un espacio privado en casa, quizá prefieras ir en persona.
Un metaanálisis comparó la psicoterapia en vivo por videollamada con la presencial y encontró resultados muy parecidos, sobre todo en terapia cognitivo-conductual para ansiedad y depresión (Fernandez et al., 2021). Hablamos de sesiones por video con una profesional, no de chats ni de aplicaciones automáticas.
7. ¿Qué tan claro es todo lo demás?
Antes de empezar deberías saber, sin tener que adivinar:
- Cuánto cuesta la sesión y si hay paquetes, con el valor escrito.
- Cómo se agenda, cómo se paga y qué pasa si necesitas cancelar o reprogramar.
- Cómo se cuida tu información: dónde se guardan tus datos y quién puede verlos.
- Cuáles son los límites de la confidencialidad. Lo que hablas en terapia es confidencial, con excepciones, por ejemplo cuando hay un riesgo serio para tu vida o la de otra persona. Te lo deben explicar al inicio, no cuando ya pasó algo.
Señales de alerta
Hay cosas que no deberían pasar:
- Te promete resultados garantizados o un número fijo de sesiones igual para todas las personas.
- Te presiona para comprar paquetes o para decidir en el momento.
- No te explica la confidencialidad ni cómo maneja tus datos.
- Mezcla la relación profesional con una personal: amistad, negocios o algo más.
- Intenta imponerte sus creencias, sean religiosas, políticas o de cualquier tipo.
La primera sesión es para conocerse
No tienes que llegar con todo claro ni decidir en una hora si es “la indicada”. La primera cita sirve para que te conozca, para que tú la conozcas y para ver si pueden trabajar juntas.
Y si después de una o varias sesiones sientes que no encajan, puedes cambiar de psicóloga. No es fallar ni es ingratitud. Es cuidar tu proceso. Una buena profesional lo entiende.
Elegir también es parte del proceso
Preguntar no te convierte en alguien difícil. Solo muestra que te tomas en serio.
En mi consulta trabajo con terapias basadas en evidencia científica, y estas siete preguntas son bienvenidas desde el primer día.
Elige con calma. Tu lugar seguro también se construye eligiendo bien con quién.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas sesiones voy a necesitar?
Depende de lo que te trae, de tus metas y de cómo avanza el proceso. Desconfía de quien te dé un número fijo sin conocerte. Lo útil es acordar metas y revisarlas cada cierto tiempo con tu terapeuta.
¿Psicólogo o psiquiatra: a quién voy primero?
Para hablar de lo que sientes y aprender herramientas, la psicoterapia es un buen punto de partida. El psiquiatra es médico y puede recetar medicación; si hace falta, tu psicóloga te lo sugerirá.
¿Puedo cambiar de psicóloga si no encajamos?
Sí. El vínculo con tu terapeuta se relaciona con los resultados, así que es válido buscar a alguien con quien encajes mejor.
¿La terapia en línea funciona?
La investigación sobre psicoterapia en vivo por videollamada muestra resultados muy parecidos a los de la terapia presencial, sobre todo en terapia cognitivo-conductual para ansiedad y depresión. Necesitas buena conexión y un espacio privado.
Referencias
- Carpenter, J. K., Andrews, L. A., Witcraft, S. M., Powers, M. B., Smits, J. A. J., y Hofmann, S. G. (2018). Cognitive behavioral therapy for anxiety and related disorders: A meta-analysis of randomized placebo-controlled trials. Depression and Anxiety, 35(6), 502–514. https://doi.org/10.1002/da.22728 (se abre en otra pestaña)
- Fernandez, E., Woldgabreal, Y., Day, A., Pham, T., Gleich, B., y Aboujaoude, E. (2021). Live psychotherapy by video versus in-person: A meta-analysis of efficacy and its relationship to types and targets of treatment. Clinical Psychology & Psychotherapy, 28(6), 1535–1549. https://doi.org/10.1002/cpp.2594 (se abre en otra pestaña)
- Flückiger, C., Del Re, A. C., Wampold, B. E., y Horvath, A. O. (2018). The alliance in adult psychotherapy: A meta-analytic synthesis. Psychotherapy, 55(4), 316–340. https://doi.org/10.1037/pst0000172 (se abre en otra pestaña)
- Tryon, G. S., Birch, S. E., y Verkuilen, J. (2018). Meta-analyses of the relation of goal consensus and collaboration to psychotherapy outcome. Psychotherapy, 55(4), 372–383. https://doi.org/10.1037/pst0000170 (se abre en otra pestaña)
¿Quieres trabajar esto en terapia?
Si algo de esto te hizo sentido, me encantaría acompañarte. Atiendo de forma presencial en Quito y en línea.
No es un servicio de emergencias. Si estás en crisis, llama al ECU 911 o al número de emergencias de tu país.